Tibetano  (2014)

Me llevó varios años encontrar un traductor capaz de hacer una versión en tibetano de El Principito. Un primer intento fue realizado por el Lama Thupten Rakra, padrastro del representanate del Dalai Lama, quien vivía con su familia en Suiza junto a una gran comunidad de exiliados del Tíbet. Por desgracia era un hombre anciano y murió poco después de comenzar su trabajo.

Gracias a la Profesora Françoise Robin del Instituto Nacional de Lenguas y Civilizaciones Orientales (INALCO) en París, conocí a Tashi Kyi y Noyontsang Lamokyab. Tashi Kyi es una joven exiliada tibetana con estudios universitarios y que habla perfectamente el francés; el Sr. Lamokyab, escritor y reputado filósofo en el Tíbet, también vive en el exilio.

Completada la traducción, el proceso de diseño fue un verdadero quebradero de cabeza para el diseñador gráfico de ediciones Favre. ¿Cómo separar las sílabas de las palabras? ¿dónde se interrumpen las frases? ¿dónde van las leyendas? El libro fue tomando forma solo cuando se reunieron todos los integrantes del proyecto en casa del diseñador gráfico. La llegada a Suiza de dos exiliados tibetanos "sin papeles" (en el sentido estricto del término) fue en sí mismo una aventura rica en experiencias.